Thursday, May 24th

Ultima Actualización:02:47:58 PM GMT

Ud. está aquí: Pozo de la Nieve
    
Historio de El Pozo de la Nieve, por José Lujan, El Tiemblo en la red

El Pozo de la Nieve

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 3
MaloBueno 

Pozo de la nieve, a las faldas del Traviés, hoy restaurado, foto José Luján     Todo lo que sabemos sobre el pozo de la nieve o nevera que existe en las conocidas Praderas del Pozo es principalmente lo que nos han contado nuestros mayores, y aunque no siempre coinciden en como funcionaba, esencialmente la finalidad era acumular nieve en la época invernal y conservarla para el verano.
El funcionamiento de los pozos de nieve era igual con pequeñas diferencias en todos los pozos que existían por ésta parte de Ávila, sobretodo por el Valle del Tiétar; también coinciden en las fechas en que se dejaron de utilizar, aproximadamente a principios del siglo XX

Los pozos se construían en las montañas en alturas de mas o menos mil metros, donde la nieve era abundante. El terreno apropiado era el centro de las grandes praderas en ladera para que las bolas de nieve rodaran mejor hacia el pozo. Para su construcción se excavaba en el terreno el hueco de cuatro a seis metros de ancho y de seis a diez de profundidad aproximadamente, de forma cónica, estrechándose en algunos casos hacia abajo; las paredes de granito con diferencias en los distintos pozos en cuanto a la perfección de los bloques de piedra. Hay pozos donde algunas de las piedras van sobresaliendo y descendiendo acaracoladamente hacia el fondo, formando una escalera; en los pozos donde no existía la mencionada escalera de piedra se descendía al interior por una escalera manual de madera que se instalaba cuando hacía falta.Alrededor de los pozos se construían los refugios, muy distintos unos de otros. En el refugio de Las Praderas del Pozo todavía se conservan parte de las paredes que le formaron, de forma rectangular y partido en dos naves, una más grande que la otra; paredes fuertes y anchas con grandes bloques de piedra cortadas en los alrededores, techos altos de madera y la cubierta del tejado con teja curva. Éstas construcciones sobre los pozos servían entre otras cosas para evitar en lo posible el calor del sol. En el fondo, algunos poseen un desagüe con un caño soterrizo para evitar la humedad, ya que la nieve no se apoyaba directamente sobre el suelo de tierra, sino que se hacía una cámara con pequeños troncos para la filtración del goteo al deshacerse.

La nieve se introducía en los pozos en grandes bolas que los encargados de llenarlo rodaban por las praderas cercanas; ésas bolas caídas desde el brocal del pozo al fondo del mismo quedaban prensadas unas a otras por el efecto de la altura. Para lograr una masa que aguantara congelada el mayor tiempo posible se empleaba paja, helechos, etc., depositando una capa cada metro o metro y medio de nieve. Una vez llenado con las bolas de nieve, se tapaba con ramas, paja, helechos, retamas etc. Variando en los distintos pozos pues se utilizaban los arbustos más cercanos al lugar. En el Verano, la nieve , en pequeños bloques metidos en los serones, era transportada por caballerías a los pueblos más cercanos, viajando siempre por la noche para evitar el calor del Sol. La nieve dura se vendía por encargo a las tabernas, bares, posadas, etc. especialmente en los días de fiesta.
Se sabe por los vales de compra datados a principios de siglo que el propietario del pozo D. Manuel Martín Delgado en el año 1906 cobraba de dos a tres reales por arroba
Algunos pozos de nieve conocidos están en Piedralaves, La Adrada, Casavieja, Mijares, Navamorcuende, El Real de San Vicente y Casillas; éste último se llama Bardales y está en el camino de Casillas que comienza en la Era de La Llaná o La Era del Corcho en El Castañar de El Tiemblo; éste pozo se encuentra junto a las casas de San Miguel, antigua ermita de San Miguel según escribe mi amigo Lorenzo Gómez en su libro El Tiemblo, Historia de un personaje. El pozo y las casas están en el término municipal de Las Rozas de Puerto Real.

Actualmente el pozo de la nieve situado en Las praderas del pozo al que nos referimos en éste escrito, utilizado por los tembleños hasta principios de siglo y que se encuentra en la zona del Valle Iruelas declarada Reserva Natural, felizmente se ha restaurado y se puede visitar. Para acceder a éste maravilloso lugar se puede ir por el monte de El Tiemblo y por el Valle de Iruelas siguiendo a pie la senda de Las praderas del pozo.

Nosotros hemos recorrido esa senda y la hemos fotografiado para el deleite de todas las personas que entran en esta pagina, hay fotos de la subido por la senda de las praderas del pozo y fotos de su interior ya reformado sin duda un deleite para la vista, pero naturalmente lo mejor ir a ese sitio y comprobarlo por si mismo, un sitio especial que todos podemos disfrutar, te invitamos a visitar el pozo en persona, pero para que te vayas haciendo una idea de como es te lo presentamos en fotos.

(damos las gracias a Jose Luján por dejarnos estas lineas que os hemos expuesto aqui)